Carlos Guillermo Domínguez Hernández, escritor y periodista. Hombre de radio, guionista, productor de programas infantiles de televisión y dramaturgo reconocido.
Uno de los grandes embajadores literarios de Canarias, llevó con orgullo el nombre de su tierraa rincones de Europa, África, América y Oceanía, cosechando premios y honores que resaltan su impacto a lo largo de setenta años de labor artística, cultural y social.
No solo fue un maestro de las letras y humanista, sino también un constructor de la solidaridad, dedicando años de servicio voluntario como partey coordinador de la Red de Emergencias de Protección Civil a nivel provincial. En esos tiempos, hombres y mujeres altruistas sentaron las bases de la Protección Civil moderna en Canarias y España.
En el tejido de la vida de Carlos Guillermo, la tinta de su pluma y el altruismo de su corazón se entrelazaron para forjar un legado atemporal.Su figura, como faro cultural, continúa proyectando luz sobre los senderos de la solidaridad y el compromiso. Más allá de las páginas de su obra, su herencia se erige como un recordatorio constante de la relevancia de compartir, aprender y contribuir al bienestar colectivo.
Al explorar la riqueza de su legado, se incita a reflexionar sobre la impronta que dejamos en las vidas de aquellos que nos rodean. Carlos Guillermo Domínguez Hernández nos deja la lección de que la auténtica grandeza se encuentra en el impacto que generamos en nuestro entorno y la humanidad, en la manera en que nuestras acciones y palabras resuenan a lo largo del tiempo.
Su talento literario se vio reconocido con premios y reconocimientos nacionales e internacionales, y la publicación de obras que se convirtieron en clásicos de la literatura canaria.
Dejó un legado imborrable de pasión por su tierra y amor por la comunicación en todas sus formas. La vida de esta ilustre figura canaria y su compromiso social, con la literatura, la educación y la cultura perdura más allá de su fallecimiento el 11 de julio de 2016.
La Fundación Canaria Carlos Guillermo Domínguez Hernández preserva su legado, manteniendo vivos los valores que le acompañaron durante su vida y que plasmó en su amplia producción literaria.